Esta es una continuación de la entrada anterior pero no quise hacerla tan larga.
La comida y yo tenemos nuestra relación amor y odio, asi como muchas de las chicas que leo y he leído a lo largo de estos siete-ocho años y de su relación amor odio con ana y mía yo amo (obvio la que me gusta) y odio la comida, es fácil de entender, la comida siempre me satisface, me hace sentir bien y está conmigo incluso cuando simplemente tengo hambre, con ella tengo una buena relación si así se me da la gana y sino no quiero o la regreso no se enoja conmigo, no me reprocha, no me regaña,es la única que siempre estará conmigo y espero que así sea, (también si la desprecio, aunque ni de eso estoy segura) y es la única que realmente puedo llegar a necesitar, y sobre lo único que si quiero puedo controlar y lo digo porque lo he hecho ,ahora me ha dominado pero llegará el momento en que yo pueda, estoy loca o estoy hablando de la comida como si fuera alguien?que alguien me explique!!! ) también me hace sentir mal, y aunque la mayoría del tiempo la amo llega un momento en que la odio, odio necesitarla, que se apodere de mi estomago y sobre todo de mi mente, que solo cuando esta presente podamos estar todos juntos, aunque discutamos, que sea adictiva, que así como hace bien también me haya hecho tanto daño, que me haga subir de peso y me haga estar tan gorda.
Ahora ¿cuando el peso me llegó a importar? supongo que como a muchas, cuando recibí algún comentario en este caso de algún familiar, alguien de la escuela, lo suficientemente impactante para importarme, como cuando mi primer novio después de bajar casi diez kg ni siquiera notaba que su indiferencia me hacia que el hambre se me fuera y todavía me decía que estaba gorda (otra vez la comida), o como cuando mi madre murió y subí como 15 kg y nadie de mi familia le preocupaba el exceso de mi peso por tragar tanto, nadie me decía lo extremadamente mal que me veía, estaba gordisima y es que era una situación tan triste que así callaba mi pena COMIENDO, o como cuando pensaba que estaba tan enamorada de mi último ex, por la tristeza de su iausencia no comía y cada que me veía solo me decía "estas mas delgada" esas palabras eran suficientes para según yo darme cuenta que si se acordaba de mí al menos de como me había visto la última vez así tuviera dos meses de eso, o como cuando en las clases de confección teníamos que modelar alguna prenda y yo no me la quería poner porque estaba gordisima y mis "amigas" me mentían, me decían que se me veía bien cuando claramente yo sabía que no era así, o cuando trabajé y me tocaba vestir a las modelos con sus cuerpos perfectos y ver como les tomaban las fotos y todos las idolatraban yo veía y mi comida ni la tocaba, jamás me he puesto un traje de baño la primera vez que fui a la playa tenía 13 años y no quise ponerme uno, obviamente cuando era pequeña si pero en esa etapa quien no, creo que yo jamás podría hacerlo.
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